¿Quién mata la música?

Hace un tiempo quise comprar el último álbum de Depeche Mode «Playing the angel» así como el último álbum de Coldplay «X&Y». Lamentablemente, comprar un CD original de música ya no es tan fácil como antes. Antes uno podía comprar un CD con la certeza que lo podría escuchar en cualquier reproductor de CD, incluyendo aquellos de los computadores, sin importar el sistema operativo de por medio y con la seguridad que sólo contendría música.

En cambio, hoy en día, algunos CD vienen con sistemas de protección contra copias (amparados en la gestión de derechos digitales, conocido como DRM). Y los CD sólo pueden ser escuchados bajo ciertas condiciones y no en todos los reproductores. Así, los CD's que quería comprar imponen restricciones que hacen imposible que pueda escucharlos en cualquier lugar, en cualquier reproductor. Es más hacen alusión (en letra pequeña o muy pequeña) explícita de sistemas operativos y versiones de éstas en las cuales funciona, así como la imposibilidad de poder escucharlos a través de reproductores de CD's convencionales.

Por otra parte, gran parte de mi colección de CD's la he digitalizado en algún formato como Ogg Vorbis, que resulta más cómodo. Aún así, me gusta escucharlo del material original de cuando en cuando. Tampoco falta que algún CD tiene partes que han resultado dañadas por algún accidente o préstamo. No necesito ahondar en detalles aquí.

Lo peor, es que en estos casos y en aquellos donde la letra no estaba clara, el vendedor de turno no era capaz de aportar ninguna información extra. Después de preguntar en varios lugares y leer información con restricciones adicionales, me di por vencido.

Así que busqué el listado de canciones de cada álbum y procedí a descargarlos de una red P2P.

Hay otros sistemas de protección que no son tan inocuos. Incluso ni siquiera aparecen mencionados como aviso al consumidor. Famoso es el caso de rootkit que instalaba un CD de Sony-BMG que se encuentra detalladamente documentado, que además cambiaba el comportamiento del computador.

Lo que yo pude haber desembolsado por estos dos CD's, no cambiará la fortuna de estos artistas. Pero que no vengan las discográficas a vocifear que se está matando la música con las descargas; porque habiendo personas, como yo, que queriendo comprar un CD original no lo pueden hacer con las garantías mínimas que merece un consumidor.

En otra arista del mismo tema, Claudio Ruiz, uno de los abogados detrás de Derechos Digitales, comenta que la ley del consumidor otorga a derecho para exigir el correcto rotulado de los productos; lo cual se aplica en esta situación. Esto es, a propósito de una inciativa de parlamentarios británicos quienes persiguen que los CD's con restricciones lleven una etiqueta llamativa que indique que el producto puede presentar problemas de reproducción; análogamente a lo que sucede en la exigencia de rotular las cajetillas de cigarro y mantener al consumidor informado de la calidad del producto que adquiere.

Actitudes como la Sony-BMG debieran ser tipificadas como ilegales y eso, al menos, persiguen los parlamentarios británicos. Lamentablemente, nuestra legislación va en el sentido contrario, apoyando acciones como la DMCA (directamente relacionado a las acciones legales en que se ampara DRM), lo cual apareció publicado en un artículo de la IEEE Spectrum llamado «Death by DMCA» (y que me enteré gracias a un correo de Alvaro Herrera), en cuya primera página se puede ver:

Now, in an even more vexing situation, U.S. entertainment companies are successfully spreading the copyright code changes established by the DMCA around the world. Laws similar to the DMCA now exist in Japan, Australia, and much of Europe. At least nine additional countries, including Chile, Guatemala, and Singapore have also been pressured to enact DMCA-like laws as part of a devil's bargain with U.S. trade negotiators, who say the copyright change is necessary to secure free trade pacts with the United States that would govern all sorts of commerce. And in Europe, the body charged with defining the European digital television standards is mixing in content-protection obligations, responding yet again to pressure from major U.S. movie studios.

Por cierto, hay un sitio en donde se lleva adelante una campaña anti-DRM, se trata de «Defectuoso por diseño». ¿Qué mejor nombre para retratar lo que es DRM?.